Numerosas empresas industriales y de logística que disponen de terrenos y naves están invirtiendo en instalaciones de energía solar fotovoltaica. Las altos rendimientos económicos que se derivan de esta actividad y la seguridad de la inversión, son las claves del boom de la energía solar en el sector industrial.
Las empresas industriales cuentan con terrenos y techados en sus naves aptos para instalar energía solar, no tener que adquirir terrenos supone un importante ahorro y un recorte en el tiempo final de amortización de la inversión.
Los terrenos industriales ya cuentan con la catalogación necesaria para poner en marcha una instalación fotovoltaica de generación de electricidad; son trámites, tiempo y dinero que se ahorra en comparación con una huerta solar. Además, la exposición y vigilancia de las instalaciones de energía solar es segura en el entorno de un polígono industrial.
La energía solar aporta a las edificaciones sobre las que se encuentra valor añadido por incrementar el precio de la edificación sobre la que se instala. Además diversifica las fuentes de ingresos de la empresa, bajo la cubierta un negocio y sobre ella otro. También es posible alquilar la cubierta industrial para instalar energía solar, a cambio se obtiene un 5% de los ingresos obtenidos por la venta de electricidad.
La innovación tecnológica y la protección del medio ambiente implícita en toda instalación de energía solar proporcionan una imagen positiva, responsable y de vanguardia a la empresa que ejecuta un proyecto de este tipo.